Serie ArboLuz (selección)

Texto de Bienvenida.

Bievenida/o lector y visitante a este nuevo Proyecto. Este año de 2013, le dedico la serie a los árboles. Como los dos últimos años: serie mariposas y serie faros, son motivos, junto a esta nueva colección, no muy frecuentes en mi obra.

El tema actual me llegaba como emblema o icono de la Naturaleza, ese Espacio verde y de más colores que nos rodea y que sin duda su contemplación constituye los mejores cuadros no antes pintados. Un entorno que tan bien nos siente cuando: caminamos, observamos, descansamos, disfrutamos, abrazamos a ese árbol o silenciamos nuestra mente y dejamos que el viento, los sonidos de las aves o de los animales a lo lejos, entren en nosotros. Así, con atención y con conciencia del paso al caminar.

Gracias a todas.os los árboles en movimiento que me rodean y agradecido por tu tiempo y visita.

Felipe Juan

 

Crítica de Pedro Andrés Naranjo Jiménez

Una nueva exposición- serie surge del extenso y prolijo currículo de Felipe Juan. En esta ocasión el eje vertebrador es el árbol, y, si atendemos  a su significado,  es una planta perenne de tallo leñoso que se ramifica a cierta altura del suelo y cuyo tallo, llamado tronco, tiene determinada circunferencia. En esta exposición de acrílicos sobre tabla de grandes dimensiones, el árbol posee su raíz  que sirve de base para el mundo abstracto del pintor, al que se une la intervención espontánea de sus dos hijos. En esta serie  observamos unos troncos con ramajes figurativos provistos de una copa de carácter geométrico, a veces en círculos concéntricos, formando un pentagrama de forma muy original. El marcado contorno circular delimita su mundo imaginario, onírico, naif, pero inspirado en la propia realidad. En la copa de estos árboles se halla la máxima concentración de imágenes, muchas de ellas iconos de series anteriores: flores de loto, rosas, girasoles, corazones, mariposas… junto a otras que nos sorprenden de forma inesperada con su presencia: instrumentos musicales, pinzas con elementos variados… en definitiva,  esas zonas arbóreas,  altas,  necesitan un estudio detallado, minucioso pues reflejan la forma analítica, “flamenca” del pintor, sometido a la magia y al encanto de una Naturaleza y un árbol,  que no es una simple planta de decoración. Es un árbol de conocimiento, de sabiduría, árbol de la ciencia y árbol de la vida. A nadie se le oculta el simbolismo presente en la obra de Felipe Juan y en esta muestra,  el simbolismo de estos artísticos árboles tampoco es ajeno a cualquier filosofía o religión, con los que crea unos vínculos muy estrechos.

 Desde estas breves líneas quiero felicitar al autor de esta serie e invitar al receptor de las mismas a descubrir ese mundo onírico y simbólico, lleno de misteriosa  luz,  intensos colores y formas múltiples, componentes de la savia del árbol creado por Felipe Juan.

Pedro Andrés Naranjo Jiménez

Ldo. Historia del Arte. Universidad de Granada · Director del IES José Arencibia Gil.