Serie InfantiLuz (selección)

Texto de Bienvenida:

A Fernando Doreste. Veinte años de amistad, desde aquellos lejanos; pero recordados quince años… Un ser especial, espectacular, bello, elegante y llevándolo a modo de imagen: un corazón fornido, resplandeciente y que caminaba entre nosotros.

También un precioso Niño Grande que siempre brindó ayuda, atención, cuidado y sabias palabras a sus hermanos y compañeros del Camino.

Querido Hermano Fernandito (que era como lo llamábamos muchos): GRACIAS por mostrarme la importancia del servir, del brindar unas manos desinteresadas y provistas de un amor incondicional. Has estado y ocupas un lugar importantísimo en mi corazón.

 

Agradecido a la Vida que me permite pincelar y caminar entre colores y a mi Familia, que me acompaña, apoya y brinda destellos.

A AmadoLuz que derivó con su Corazón en esta serie, por lo tanto al Guayabito y a Cali que brindaron y brindan su forma, ingenuidad, espontaneidad y encanto del Niño que llevamos dentro. Al Escritor y Poeta Alejandro Dieppa por su tiempo, ilusión y brindar sutileza con letras y formas poéticas; al Artista Antonio Sánchez por su enseñanza y compartir pictórico, al Fotógrafo Peter Baran por plasmar segundos mágicos con su fotografía; al vecino y Carpintero Paco por conformar el soporte de cada obra; al Constructor Miguel Rodríguez que en variadísimas ocasiones se responsabilizó de la casa que hemos ido construyendo en Arucas y que me evitó tantos traslados… A la Asociación de Autoayuda, Ong AdA por existir y por los talleres y convivencias-taller del Niño Interior que han sembrando semillas de corazón, vivencias y nutrieron y nutren a mi Niño, ¡GRACIAS!

Gracias también a quienes han colaborado en lo musical, lo poético, en la colocación de cada muestra que conforma este proyecto y a todos aquellos que brindand su tiempo y visión para con esta serie. Un abrazo con cariño:

Felipe Juan

 

Crítica de Arte.

          "El pintor vuelve a mostrar sus sentimientos a través de su arte marcando un nuevo capítulo en el libro de su vida plena de emociones fraguadas en los lienzos. Felipe Juan con su pintura filosófica, ecológica y simbolista nos invita a encontrarnos con nosotros mismos por medio de sus cuadros vitalistas, llenos del encanto de un colorido diáfano y de unos mensajes que nos conducen a revivir el pasado hecho presente. Buscar el germen de nuestra identidad, navegar en el mar de nuestras vivencias y lograr plasmar en nuestras retinas los perfiles más preclaros de nuestra identidad. Sin cuadraturas, ni recovecos, Felipe Juan nos invita en esta ocasión a que nos volvamos niños, nos impregnemos de la sencillez y transparencia de unos seres vitales, sinceros y diáfanos, sin tapujos. El pintor rompe monotonías y nos invita a soñar despiertos con la mirada siempre puesta en lo auténtico y noble: El Amor."

Manuel Pérez Rodríguez.